CAPITULO 81

Mas tarde cuando espeso a oscurecer Noa regresaba a su casa y cuando entro se encontró con un chico de pelo amarillo y de su altura, este tenía grandes ojeras en los ojos y las venas se le marcaban en la esclerotiza, el chico cuando lo vio dijo.

— Vos debes ser el nuevo, me llamo Leandro, ven ¿quieres un poco? —  Le dijo señalando varias líneas de polvo blanco que estaban sobre la mesa.

— Emm no, yo no lo hago.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP