Pero mas que estar contento, Erwin estaba algo intrigado por la conversación que tuvo su esposa con su tal amiga Jane, ya que él lo había escuchado absolutamente todo.
Entonces dijo: “Santos, podrías prestarme el carro en esta ocasión, sería muy incómodo ir a recoger a la amiga de tu hermana en un taxi”.
“no hay problema”, respondió Santos, pero luego dijo: “entonces me alistare de inmediato para que me acerquen a la universidad. Después de decir esto, corrió arriba para alistarse.
“¡aah!”, Sar