Katty bloqueó su teléfono y se levantó despacio de la cama, sus pies estaban frágiles y tomó un largo respiro para levantarse, se vistió y salió de la habitación rumbo a la de Gonzalo que dormía profundamente, el doctor llegó en ese momento. “Buenos días señora Montecinos”.
Katty se sintió extraña al escuchar como la llamaba. “¿Cómo está mi... papá?”. Ahora no sabía cómo llamarlo.
El doctor le explicó. “Ayer tuvo una recaída fuerte de nuevo, necesita descansar mucho y cuidados especiales”.