La secretaria al ver a Aníbal que llegó tan guapo en su traje gris sonrió feliz acercándose a ellos. “Señor Montecinos”. Dijo coqueta.
Katty no miró a Aníbal, estaba molesta con él después de lo que pasó en su casa, pero si le dio una mirada a Andrés, quien le regaló una pequeña sonrisa de lado.
La recepcionista volvió a su lugar dejando a los cuatro. Tenía miedo de involucrarse y perder su trabajo. Se sentía mal por Katty, pero no podía ayudarla.
Aníbal vio de reojo a Katty y avanzó hasta el