508. CONTINUAÇÃO
Nos adentramos en la clínica de Luigi. En el piso de Gerónimo encontramos un mundo de cadáveres. Miro múltiples huellas de tiro en los cristales, algunos de ellos rotos. Giro la cabeza hacia la terraza contigua, donde cuatro sombras con armas de largo alcance me hacen un saludo militar y desaparecen. Sé quiénes son. Al parecer, estos tipos le tienen cariño a mi sobrino. Hoy sí lo han salvado; si no hubiera sido por ellos, habría sido asesinado.
—Están todos bien? —pregunto, entrando a la habita