Lutxi entró a casa de su madre otra vez, encontrando a todos muy tensos en la sala, conversando a susurros.
Todos voltearon a verla, y pudo notar en mis ojos de muchos de ellos las ganas de interrogarla, lo cual la hizo sentir muy, muy incómoda.
Agh, no tenía tiempo para lidiar con todos estos entrometidos, ¡tenía una familia que reparar!
—¿Siguen aquí? —Miró mal a varios de los recién llegados.
—Tan cruel como siempre con tus adorados tíos, mi linda sobrinita —canturreó su tío Gael, tan dramá