capitulo 31.
Capítulo 31.
Zaria tiene la mente en blanco, ella no quiere pensar en nada y más en que ahora no solo tiene un destinado sino que cuatro.
Así que ella, tratando de escapar de su destino, lo único que pudo hacer fue correr sin mirar atrás. Ella no quiere volver a sufrir lo mismo una vez más.
Y si antes el dolor que le provocó aquel alfa no la mato, esta vez sí lo hará.
Zaria no sabía sí que la casa del alfa estuviera cerca del bosque fuera una suerte o no.
Así que al momento de salir de este cor