Mundo ficciónIniciar sesiónCarlos sintió un nudo en la garganta, ya no estaba dispuesto a separarse de su hijo. Gabito levantó su mirada hacia su padre, los ojos se le cristalizaron.
—Yo no me quiero ir —respondió, corrió hasta donde estaba parado su padre, se abrazó a él.
Carlos, con mucha tristeza, se inclinó ante el pequeño, lo estrechó a su pecho, sintiendo una opresión en su corazón, mientras Rosario, se se







