Mundo ficciónIniciar sesiónElizabeth arribó a su casa, con el corazón destrozado, ingresó a su residencia, fue a la habitación de su hijo, aún dormía, era domingo.
Carlos Gabriel, al sentir la presencia de su madre, abrió los ojos.
—¡Mami! —exclamó el pequeño, abrió sus brazos para abrazarla, ella se acercó a él, lo estrechó entre fuerte hacia su pecho mientras lloraba con el dolor de saber q







