Mundo ficciónIniciar sesiónCarlos elevó una de sus cejas, observó a la doctora con sorpresa, no entendía por qué razón ella tenía las prendas de él, la psicóloga al ver el rostro de confusión de él le aclaró.
—Daniela, y la señora Rosario, vinieron a dejarle algunas cosas yo pasaba por ahí cuando intentaban ingresarlas, por eso las tomé.
Al instante que Carlos, escuchó el nombre de Daniela, y de Rosario, el semblante le cambió, su mirada se llenó de ilusión y su corazón sin
Qué terrible forma de enterarse lo sucedido con Carlos en la infancia. Don Miguel no puede con la culpa. No olviden las reseñas, mientras más dejen yo me esforzaré por tratar de actualizar a diario por lo menos dos capítulos, recuerden que también estoy con La Esposa Infiel, y espero me apoyen de la misma forma. Gracias.







