Mundo ficciónIniciar sesiónManizales- Colombia
Rosario, esperaba impaciente la llegada de Daniela, para partir a casa de la joven, y conocer a su nieto.
Se asomó por la ventana y observó el auto de la doctora Robledo, salió a toda prisa de la casa en donde alquilaba un pequeño departamento.
—Rosario, buenos días —saludó Daniela.
—Hola Daniela —contestó Rosario, observando el rostro de tristeza de la joven.







