Capítulo 63. Las delicias de la paternidad.
Aristo pensó que nunca en su vida estuvo más cansado que en ese momento. Esa mañana prácticamente tuvo que cargar a las gemelas hasta la cama de su madre para despertarlas, entró en el baño de las niñas y abrió las llaves de la bañera. Regreso a la habitación de Sam para recoger la bandeja del desayuno y llevarla a la cocina, volvió por las gemelas para llevarlas al baño y ellas se negaron a salir de la cama. De nuevo le tocó cargarlas, entre risas, chillidos y pataleos, desvestirlas y meterlas