Korvoz se pasó las manos por la cabeza, en evidente señal de frustración. Toda aquella maldita ciudad era la responsable de que su mujer estuviese tan mal, de haber tenido sus fuerzas funcionando al punto máximo, nada habría sucedido.
—Cariño, dime una cosa. ¿Te ha sucedido algo raro?
—El día que me enteré de la muerte de Sofia me contactó alguien mentalmente, me dijo que era mi hermano y que estaba aquí para protegerme y no tuve miedo. De hecho, sentí como si realmente fuese alguien famil