Aprovechando que la herida estaba abierta, Amón acercó una copa para tomar de la sangre de Christie y luego después de beberla, se hizo un corte y vertió su sangre en la misma haciéndola beber. Y puede que no sintiera dolor, pero su cuerpo si resintió el trabajo de sacar todo aquello porque empezó a convulsionar, siendo atrapada por Alexander justo cuando estaba por caer.
—Me siento mareada…
—Te tengo, pequeña. Voy a llevarte a la habitación de Gabe para que descanses con él.
—Lo que estaba sin