Teniendo ya toda esa información Gabe se acercó a ella y la miró con amor. No quería que lo protegiera, no cuando era él quien tenía que hacerlo. Christie ya había pasado por muchas cosas, aún tenía mucho que afrontar y necesitaba que al menos en cosas como sobre si sentía dolor o no, no lo dejase fuera.
—¿Qué pasa?
—Estás con dolor.
—Yo…
—Por favor, sé que lo haces para protegerme, pero no lleves esto sola.
Christie se quedó muy quieta y luego empezó a palidecer, a perder su temperatura corpor