Luca parecía uno de esos boxeadores principiantes que están frente al campeón del mundo, y reciben golpe tras golpe, y no saben cómo alejarse. Christie, estaba lejos de lo que imaginó, no era sumisa, ni creía en sus palabras sí o sí. Y él, aunque no tenía duda alguna sobre que estaban unidos desde la vida anterior de Christie, por segundos, dudaba de sus propias intenciones, pues los razonamientos de ella eran certeros.
—Estás en lo correcto, pero entrarías, quizás no vivirías pero la visitaría