–Jasper...–Intenta decir algo George, después de oír a su hijo hablar sin pelos en la lengua.
–No, creo que no es justo para nadie que se niegue a mi madre, así que lleve a Lea a esa cabaña en donde nos quedamos platicando y se nos fue el tiempo.–Explica mientras no baja su cabeza, que parecía la de un pavo, cuando se pavonea. Nunca vi tanta insolencia de Jasper y menos enfrente de su padre.–Desgraciadamente nos quedamos con la tarea del parque, que el señor Bruno me dio, en donde apagamos los