—¿Qué es lo que pretendes?— Grito Michelle con alteración y miro en dirección a la cocina, esperando que su madre no viniera para ver qué estaba pasando, —¿Es que acaso pretendes que me olvide de lo que me hiciste y que no me case?
—Yo sé que cometí un error muy grande y que es imposible de perdonar. Pero tú y yo sabemos que en el fondo nos seguimos queriendo.
—¿Te estás escuchando, Álvaro?— Michelle comenzó a reír. Pero no de felicidad, sino por el descaro que tenía él, —¿Cómo crees tú que yo