Octavia
Nuestra llegada al comedor fue recibida con una serie de miradas que nos seguían con intensidad. Por un momento, pensé que encontraría sonrisas pícaras y burlonas debido a los sucesos recientes en mi habitación, pero, en cambio, me encontré con rostros que irradiaban respeto y amor.
La atmósfera en el comedor estaba cargada de una solemnidad y un honor que nunca esperé sentir tan profundamente. Cada mirada dirigida hacia nosotros parecía transmitir una historia, una mezcla de experienci