Capítulo 50. Peligro.
Alessandro Ferrara.
Las palabras de este maldito me dejan aún más confundido, no sé qué quiere decirme, pero no pienso quedarme con la duda.
Suelto una patada en su cara que lo hace escupir sangre, pero no se queja, ninguno que esté bien preparado debería hacerlo.
Me agacho hasta su altura y lo jalo del cuero cabelludo para levantar su rostro, mientras en el mío extiendo una sonrisa.
Podré estar confundido, incluso, ansioso con todo lo que él tiene para decirme, pero eso no se lo dejaré sabe