Recuperar su bolso significaba recuperar también su dinero y el regalo que había comprado para Tany. Por eso Samia se levantó muy temprano y llegó al Edificio Global dos horas antes de la cita; esperó en una cafetería enviando solicitudes. El mercado laboral era durísimo: para las prácticas del verano había que postular desde septiembre y las probabilidades de ser aceptado eran mínimas. Ella ya había enviado más de cien solicitudes el día anterior; se daría por satisfecha si obtenía un diez por