Mundo ficciónIniciar sesión—¡Ya! No digas ridiculeces, Paolo. Este no es el momento para estar hablando de algo así— expuso cruzando sus brazos. A pesar de su expresión de enojo, Vanessa no podía ocultar su sonrojo por más tiempo.
—Si este no es el momento, ¿cuándo sería? — cuestionó dando unos pasos para quedar cerca a la joven, quien ya no podía ocultar sus mejillas color rosa.
—Hoy no, mañana tampo







