Mundo de ficçãoIniciar sessão—Deja de temblar, ya pareces maraquero— bufó Vanessa en un tono de burla al mismo tiempo que disminuía la velocidad del auto para cruzar uno de esos reductores. Ella estaba intentando no reír gracias a la escena que Paolo le ofrecía; pues las piernas de Paolo se tocaban la una con la otra, sus manos estaban llenas de sudor el cual limpiaba casi de manera compulsiva y su torpeza al hablar era tan evidente que le indicaban a Vanessa que estaba completamente atemorizado de ver a su hermano.







