Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡¿Qué harás qué?! ¡¿Estás loca?!— preguntó el mayor incrédulo y casi atragantándose con su té.
—Eres la única persona que puede entrar y salir de la oficina. Si renuncias ahora, tendríamos que despedirnos de atrapar a Bianca— expuso Marcelo soltando una bocanada de aire. Sacudió un poco su







