Mundo ficciónIniciar sesiónAmbos se dirigieron a las afueras de la ciudad, lo que no era tan distante como parecía, Vanessa se preguntaba constantemente en quién podría ser la persona de la que hablaba Paolo, pero solo tendría que esperar para conocerlo. El auto de Paolo se detuvo frente a una modesta casa de madera.
—¿Me estás secuestrando en una casa de madera a la mitad de la nada? — preguntó la chica algo juguetona.







