Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo tienes leucemia.
Las palabras de Heidi, se repiten una y otra vez en mí cabeza.
—¿Cómo que no tengo leucemia?—pregunto a Heidi, después de un largó silencio.
—harper—intenta intervenir papá, pero levanto mí mano en un gesto de que guardé silencio.
—no—le digo a papá, y vuelvo mí vista a Heidi—&iqu







