Mundo ficciónIniciar sesiónEl imbécil me dice adiós con la mano y señala mi entrepierna, estoy empalmado y no puedo evitarlo, Leila se ve perdida y triste por lo que tuvo que vivir hoy con su malnacido padre, creo que voy a hacerle una pequeña visita a ese idiota y maltratarlo un poco para que no golpee lo que es mío; porque ella es mía, solo mía. Me acerco y me observa con sus preciosos ojos que me dominan por completo, soy suyo, aunque ella no lo sepa, me tiene en sus







