Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¡Princesa! – la mano de James aprieta la mía y ahí está esa sonrisa que amo.
— ¡Hola! – me abrazo a él y miro a mi padre que tiene el rostro desencajado.
— Leila dime que no estás embarazada – pongo los ojos en blanco y niego — ¡Es bueno saberlo! – sonríe.
— Me salté el almuerzo







