Mundo ficciónIniciar sesiónEl chico se percata de mi presencia y abre mucho los ojos, la rubia continúa con el morreo y él se nota nervioso, sin embargo no la aparta; tiene las manos en la cintura de la chica, sube a la espalda y luego las baja hasta alcanzar las caderas. Recuesto el hombro derecho a la pared y cruzo la pierna esperando que terminen de hacerse cariños. Lo veo incómodo y le hago un guiño, me observa apartándola sin que se percate de mí.







