Gina
Sonrío sobre el pecho de Chad y le doy un azote en su tentador culo. Él da un salto y lo miro a los ojos para encontrarme su sonrisa pícara.
—Te gusta mi trasero, ¿eh?
—Nunca lo dudes —me giro y me encamino hasta el jet de mi amiga—. No sé a dónde este pendejo me lleva, pero mientras sea lejos de la furia de Dominic, por mí bien.
Siento un gran azote en mi nalga y miro hacia atrás para encontrar al idiota con una sonrisa inocente.
—Ojo por ojo.
—Serás cabrón —le saco el dedo medio y sigo