Mundo ficciónIniciar sesiónLa felicidad no cabía en mi pecho, mis fotografías iban a ser exhibidas y muchas personas lograrán ver las cosas desde un punto muy distinto a lo que han estado acostumbrados a ver.
—Gracias Alan, siempre estaré agradecida contigo, no sé cómo pagártelo.
—Tal vez autografiándome esto —me dio un pequeño papel —sé que dentro de poco valdrá oro. —Sonreí y le di un gran abrazo —esto vale aún más.
Don Julián de las Casas dueño de la galería, haría un evento para dar primicia a







