Mundo ficciónIniciar sesiónEl corazón no disminuía su ritmo, las manos me sudaban y si las mariposas en el estómago existen entonces estaban comenzando hacer una revolución. Jos acaba de decir que si sabe amar y me ama a mí, a mí. Tomo nuevamente mis manos y yo sentía que estaba a punto de desmayarme.
—¿Qué sientes por mí? —sus ojos suplicaban una respuesta mutua.
—Yo… Yo tengo miedo, miedo de entregarme por completo y salir lastimada, miedo de que este sentimiento me lleve—No termine la frase, ya que Jos







