Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 37:
Me levanté al igual que una momia, para ir abrir la puerta.—¡Mierda! —dí un grito ahogado, en la oscuridad no había visto una de las mesitas que estaban cerca de la entrada, y para cuando me dí cuenta me había golpeado el dedo chiquito del pie.Abrí la puerta y Ryan estaba con un par de bolsos, sonriendo como nunca lo había hecho.—Parece que vienes de la guerra — hablo riéndose, yo aún seguía en un pie, sosteniendo mi ded






