Shelly se reía de mis desgracias, me había levantado muy temprano para ir al gimnasio y me encontré a Shelly ahí, después me invitó a desayunar a su casa donde a pesar de que habían dos niños pequeños todo estaba en perfecta armonía, nunca entendía como podía tener una vida tan organizada, seguramente en casa de Leighton estaría disfrutando de los gemelos corriendo por todas partes mientras el pequeño Liam gritaba a todo pulmón, pero aquí no, Shelly había tenido un bebé tranquilo que dormía tod