A la mañana siguiente Shaina decidió salir de tiendas, y trato todo ese dia de olvidar esa cita que el había decidido por los dos. No iria y punto.
Su teléfono sono y vio una llamada y supo que era Khan, pues aparte de Rupert y Patrice nadie mas tenia su teléfono.
¡Traidores!, seguro que alguno de ellos se los había dado, pues habían decidido fungir de celestinos.
Patrice esa mañana se había desvivido en halagos por Khan, diciéndole que era un buen padre, un gran amigo además de ser muy guapo.
P