Mundo ficciónIniciar sesiónTan pronto entraron al club Hana se zafó del brazo de Ashraf siendo recibidos por una anfitriona que les dio una grata bienvenida y los guio hacia un área íntima con lámparas y telas color fucsia colgando de los techos, las paredes estaban decoradas con tapices simbólicos a Arabia.
Había una mesa larga de patas cortas con mantelería multicolor, en la cual había candelabros de bronce con velas encendid







