Al día siguiente por la tarde Hana despidio a sus amigos en el aeropuerto.
La pequeña niña se aferro a ella, la abrazo y le dijo cuanto la extrañaría y Hana le correspondió con el mismo cariño, y la hizo pensar que si algún día tenia una hija quería que fuera como ella, dulce hermosa, con esos risos rubios y que tuviera los ojos azules de Ashraf.
Nuevamente se reprendió, que locura estaba pensando
Ella jamás tendría una hija con Ashraf. Pensar eso la deprimió pero lo disimulo al momento de ab