Dixon.
—No pienso apoyar nada de lo que pretendes hacer con Chantal —declaró con un nudo en su garganta—. Sería tirar por la borda todo por lo que he luchado estos años.
Dixon sonrió de lado, por su mente pasaron todas esas ocasiones en las que deseaba que ella estuviera junto a él. Dándole su amor, comprensión y hasta regaños. Ese calor de madre que es tan necesario para el corazón de cualquier niño.
—Nunca esperé menos de ti, Judith. Solo te voy a pedir que no te metas.
—Y yo te voy a pedir q