Dixon
...—¿Mamá? —sostenía su conejo de felpa azul y se restregaba los ojos con la otra mano—. ¿Dónde vas tan tarde con Derek? —observó a su hermano que se encontraba abrigado y dormido entre los brazos de su madre.
—Dixon... —la voz de Judith salió entrecortada—, cariño, deberías estar en la cama —susurró lo último y miró en dirección a las escaleras detrás del pequeño.
—Los gritos de papá no me dejaron dormir —abrazó su juguete—, me dan susto —detalló a su madre otra vez, su correcta vestimen