Chantal.
Sus palabras cargaban ánimos que a Chantal le costaba recibir, no podía olvidar como minutos antes su padre había utilizado la misma frase egoísta, recalcando que solo eran ellos dos. Sí, él sí estaba cambiando, estaba esforzándose por construir un lazo de dos, estaba enterrando a su madre en vida, y eso era algo que Chantal no tenía idea de como detener.
—Sí, ella también es parte de esta disfuncional familia —alegó la rizada con un suspiro—. En menudo nido te has venido a integrar, R