Chantal.
Se sentó en su escritorio y escribió ese artículo que creía imposible argumentar a base de su ignorancia en el amor. Dio respuesta a todo lo que se retorcía en su alma. Lo hizo con un par de ojos azul oscuro persiguiendo su subconsciente, latiendo dentro de ella como el más mortal de los males.
Cuando terminó tomó el papel escrito en tinta azul. Se debatió entre entregarlo al otro día o dejárselo a alguien. No quería tentar a su suerte, regresar y encontrarlo de casualidad. Sabía que n