Capítulo 39.
Dixon.
... La veía andar a paso calculado. Moviendo sus caderas de una manera sexy e inconsciente, destilando firmeza en esas, no tan llamativas piernas, pero sí hermosas, o así lo veía él. En Chantal Robinson, toda esa sencillez que emanaba, toda esa dulzura ligada al miedo, todo ese sufrimiento con atisbo de alegría se le hacía hermoso ¿Cómo había llegado a este punto? No tenía idea, pero tenerla a pasos de distancia, con su aroma aún revoloteando dentro de ese coche, le daban ganas de tomarl