ALASKA
El sol matutino se filtra por la ventana. Apenas muevo mi cuerpo siento que un tren ha pasado por encima mío. Me giro con pesadez, registrado dolor en mis piernas, brazos, cintura y entrepierna.
Lugares donde Bruno tocó, apretó, mordió, estrujo e hizo de todo. Me giro en la cama quedando boca arriba, después del placer vienen las lamentaciones y arrepentimientos.
Estoy en este momento como el ebrio aquel que siente los síntomas agudos de la resaca después de haber bebido toda la noche.