Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl centro de la manada estaba envuelto en una atmósfera sombría y pesada, marcada por la tristeza y el luto. Garnet, el Rey Alfa, lucía un semblante cansado, siendo testigo una vez más del entierro de una Luna y su nato sin vida. No era Gwenyth la que estaba siendo sepultada, sino la quinta Luna que la Diosa de la Luna había enviado a mi padre. Cada una de ellas, víctima de las acciones que yo había orquestado, para eliminar cualquier amenaza a mi derecho le







