Mundo ficciónIniciar sesiónLa tensión en el aire era casi palpable mientras Hunter, Caleb y yo caminábamos hacia Caleb, que nos esperaba en el vestíbulo del hotel. Sus ojos estaban llenos de expectativas, ansiosos por noticias sobre nuestros hijos, pero la expresión en mi rostro traicionaba el peso del fracaso.
Al llegar, Caleb nos miró fijamente y lanzó la pregunta que resonaba en su mente: "¿Cómo fue? ¿Dónde están los niños?"







