Capítulo 130. Ardiente pasión.
Sergio se incorporó lentamente, sus ojos recorriendo el cuerpo de Naomi con una intensidad que la hizo estremecerse. El silencio entre ellos se volvió casi tangible, cargado de tensión y expectativa.
—Yo... yo pensé... —balbuceó Naomi, luchando por encontrar su voz. Las palabras se le atascaron en la garganta, rehusándose a salir.
Sergio extendió una mano hacia ella, sus dedos rozando suavemente el encaje de su lencería. Naomi contuvo la respiración, su corazón latiendo tan fuerte que temía que