Capítulo 128. Deseos ocultos.
Naomi, con una sonrisa tenue, intentó dejar a un lado sus preocupaciones mientras seguía a Alejandro y a Alexandre por los pasillos del hospital. Las palabras de Sergio aún resonaban en su mente, especialmente esa despedida tan apresurada y el misterio detrás de "algo i1mportante qué hacer." Sabía que debía concentrarse en Alexandre y en la visita sorpresa a Anaís, pero no podía evitar sentirse inquieta.
“¿Me estará poniendo los cuernos?”, se preguntó.
El pasillo hacia la habitación de Anaís e