Auba podía sentir la soledad, su madre siempre le había hecho entender de que nunca sería suficiente para un buen hombre, era algo que siempre había llevado sobre sus hombros, era la quinta de seis hermanos, los dos primeros ya casados, su única hermana era una de las mujeres más deseadas en el pueblo, había logrado casarse con un buen hombre y gozaba de una buena estabilidad.
Ella por su lado había sido dada al castillo a cambio de la condonación de una deuda.
Esa mañana le habían dado la noti