69: Volví pero no soy la misma.
Despierto con un olor fuerte a alcohol.
Parpadeo varias veces antes de enfocar la vista. El techo blanco de mi habitación parece girar un poco y tardo un momento en recordar dónde estoy.
Mi casa.
Altavira.
Mi cama.
A mi lado está mi padre.
Tiene el rostro cansado, ojeroso… y una expresión de preocupación que no intenta ocultar.
Cuando ve que abro los ojos, suspira con alivio y de inmediato me abraza.
—Lucía…
Su voz sale ronca, como si no hubiera dormido.
Me siento lentamente