133..... Un plan para salvarlos.
Me mira molesto. No dice nada más.
Solo se gira y entra a la casa con pasos firmes, tensos, como si estuviera conteniéndose de decir algo peor.
Apenas logro reaccionar y lo sigo.
El aire dentro de la casa se siente pesado, cargado. En cuanto cruzo la puerta escucho la voz de Victor.
—¡En vez de reclamarme, enséñele a su hija a no doblegarse por querer salvar a todo el mundo!
Me detengo en seco.
El silencio dura apenas un segundo antes de que mi padre me vea.
Bajo la mirada de inmediato,